Los consoladores de Imma Mayol
A la señora concejala se le ha provocado una hemorragia de imaginación, en lugar de tener la gripe como cualquier vecino o vecina por esta época. Doña Inma, que no es alcaldesa, pero para el caso como si lo fuera, ha perpetrado una alcaldada y cual si fuera deposiciones ha ido dejando su rastro de ecolotontería a lo largo y ancho de la ciudad. Ha ido sembrando esta urbe, como al tresbolillo, de unos artefactos, mezcla de consolador, platillo volante y andamio, todo rigurosamente metálico como si fuera una construcción del mecano de mi infancia. Lo bueno —o mejor dicho, lo malo— es que igual que el pobre Don Quijote donde había molinos de viento creía ver gigantes, la economunista confunde estos armatostes —que parecen reciclados de alguna representación de “La Fura dels Baus”— con árboles de Navidad. La alucinación, como ustedes podrán fácilmente comprender, es como de sobredosis de fabada asturiana. Pero eso a doña Imma no le importa en absoluto, porque Imma va a lo suyo, es decir a la ideología y a la cosa de que sus pirulíes son autosostenibles. Y eso, por lo visto, es más que suficiente. Además tiene la gracia —si eso es una gracia— de que son participativos. Así que te sientas en una bici y cuanto más pedaleas más se enciende el supuesto árbol, una cosa que también pasaba en las atracciones del Tibidabo hace unos treinta años.
La cortada de doña Inma es que estos engendros son muy duraderos. Pero a doña Imma le ha salido una chinita en el zapato. La señora Patricia Castán —mujer tenía que ser— en un estupendo y memorable artículo en El Periódico del pasado lunes ha tirado de calculadora. En manos de una mujer, una calculadora puede llegar a ser un arma de destrucción masiva. Así que Patricia ha sacado cuentas. Las pirulas de marras cuestan 214.000, que salen a 35.666 euros la unidad. Las calles engalanadas cuestan de electricidad 106 euros de media por los 44 días de campaña. Así que para amortizar los arboles ecológicos, la parida mental de doña Imma Mayol, deberán sostenerse, nada más y nada menos que a lo largo de 300 navidades. La periodista concluye: “Y lo peor es que a la tercera estaremos más hartos de repetir arbolito de diseño que de las comidas en familia”.
Sólo espero con impaciencia, el día que doña Imma ordene recargar los consoladores con energía solar o con el pedaleo de la bicicleta. Entonces Barcelona será toda una alegría.

8 comentarios
Diciembre 2, 2008 a las 5:43 pm
Sr.Trallero: La Sra Mayol sabe lo que se hace, 300 navidades es el tiempo que piensa que estará ella en el cargo. Esperemos que no se le ocurra poner semáforos a pedales…
Diciembre 2, 2008 a las 10:57 pm
La Sra. Mayol es mi “bestia negra” particular. No puedo con ella. Acumula una estupidez tras otra, insultos flagrantes a la inteligencia de cualquier mosquito y, sin embargo, se las apaña desde hace tiempo inmemorial para seguir cobrando un sueldo que le pagamos todos. Yo nunca he cobrado un sueldo público ni una miserable subvención y, por tanto, como persona verdaderamente “autosostenible” me considero con especial legitimidad al más enérgico pataleo. ¿Cómo puedo pedir que me declaren objetora de conciencia a sufragar el sueldo de la Sra. Mayol? ¿Hay otras personas que opinen igual que yo y que podamos unir nuestras fuerzas para acabar con este expolio inmerecido que soportamos cual siervos de la gleba?
Diciembre 3, 2008 a las 12:05 am
No puedo creer que no exista un control del gasto público efectivo, que nadie diga o tenga potestad para decir lo que se debe o no se debe gastar, que estas y otras ideas luminosas que se les ocurren a nuestros gobernantes no pasen por una mínima crítica. Me pregunto si estos políticos son conscientes que el chollo se les acaba y habrán de rendir cuentas más pronto que tarde.
Diciembre 3, 2008 a las 1:56 am
LLimac: Se me ocurre que os vengais todos aqui a Quebec. Sitio para todos, pas de crisis, democracia sana -con matices, por supuesto- y una clase politica que, sin ser nada del otro jueves, dimitiria si saliese a la luz que l’argent del contribuable es derrochado en perseguir conchas brillantes y abrir embajadas para que allende las catalonias se deguste el fuet, l’escalibada y que si la abuela fuma y se traga el humo, la prima mari se esnifa y el abuelo se mete picos de leche molicos.
Diciembre 3, 2008 a las 11:54 am
Pues Pere, al paso que vamos, ni el día del Juicio Final… No digo yo que no vaya a impartirse justicia entonces pero lo encuentro un poco tarde y además poco práctico.
Diciembre 3, 2008 a las 7:39 pm
@Llimac.Si, a este paso ni en el día del juicio final.
@TYT. Saco los billetes mañana mismo para Quebec.
@Bartolomé. Muy bueno lo del semáforo, pero no les des ideas.
Diciembre 4, 2008 a las 2:18 pm
Asco de scuppies (una mezcla entre hippie y yuppie).
Diciembre 5, 2008 a las 6:33 pm
Hay que joderse con la manía del alcalde donostiarra de copias las ideas del ayuntamiento de Barcelona: http://www.diariovasco.com/20081205/san-sebastian/algunas-luces-navidadenas-funcionaran-20081205.html