Diciembre 1, 2008...2:53 pm

La columna de Manuel Trallero

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La caquita de Barceló

cupula

La cúpula o deposición efectuada por Barceló en la Sede de Naciones Unidas de Ginebra responde perfectamente a varias cosas. En primer lugar, al estilo decorativito del artista, muy en la línea de lo que Eugeni d’Ors decía de Sert, “que pintaba como mierda y purpurina”. Barceló, en el más puro estilo eurocentrista neocolonialista, pinta unos negritos encima de un barquita, los mismos que se dejarán la vida en el cayuco para llegar a esa tierra de promisión llamada Europa. Cuadros que colocados en el salón comedor de cualquier casa burguesa quedan monísimos: “Mira, mira, un Barceló”. Se había de decorar una sala en Naciones Unidas y nada mejor que la purpurina y la mierda para llevarlo a cabo. La elección ha sido absolutamente correcta. Ahora toda la humanidad dirá “Mira, mira un Barceló”.
Es también lógico que España se encargue de estos menesteres. El rancio y casposo nacionalismo español siente el irrefrenable deseo de poner siempre los pies encima de la mesa del mundo, ya sea con Aznar, ya sea con Zapatero. La cosa es poder figurar en el llamado “concierto de las naciones”. La cúpula de Barceló es la copula de la España buenisíma para preñar una Alianza de las Civilizaciones engendrada por ZP, mientras los soldaditos españoles mueren en Afganistán, eso sí “en misión de paz”. Ese rancio, casposo y nauseabundo nacionalismo español ha encontrado la eximente de la cultura. Una cosa es enviar tropas y otra distinta es enviar a Barceló, porque Barceló es la modernidad. ¿La modernidad de qué? Pues la modernidad de esa España del toro de Osborne, de la “unidad del destino en lo universal” de esa España eterna, de esa España alegre y faldicorta de Jose Antonio, de esa España que no morirá nunca porque tiene lo que los demás no tienen, es decir tiene genios. Genios como Barceló, como Picasso, como Goya… y así hasta llegar al autor de las pinturas rupestres de Altamira.
Y como Barceló es un genio, se chotea del personal. Afirma: “He aprendido a cuidarme de los políticos”. Pero que los encargos no falten. Lo único que no entiendo es de qué coño se quejan los del PP. ¿Acaso no han hecho lo mismo con Garci y su película del 2 de Mayo? Pues eso, a cuidarse de los políticos que viene mucha gripe.

11 comentarios

  • No sea tan negativo, hombre. Les ha montado unas cuevas del drac y seguro que la mayoría de los suizos no han visto nada igual. A mí me gustapero me daría miedo que una estalactita de esas me perforase el cráneo. Yo creo que en este caso hay que barrer para casa: ha sido un encargo a un español, pues hay que apoyarlo. ¿No piensa además que Eugenio d’Ors era un poco esnob?
    En una cosa estoy de acuerdo, no sé de qué va el PP.

  • Que no estamos en el G-7, ni el G-20 ni en el G nada, pero somos los más rumbosos financiando cúpulas a quien haga falta. Creo que en la misma sede hay otra sala decorada también por España, con la diferencia que el autor no cobró nada por hacerlo (no recuerdo su nombre).

    Lo que les pasa a los políticos es que disparan con pólvora ajena, y claro, así cualquiera es un mecenas (con los amigos sea Barceló o sea Garci).

    Y el caso es que a mi sí me gusta la cúpula de Barceló, aunque el coste me parece indecente.

  • Sr.Trallero: Si todavía quedan paredes sin pintar de las cuevas de Altamira, muy bien podrían haber encargado a Barceló pintar un par de ellas y así podríamos comparar tendencias y apreciar si el arte ha evolucionado algo en los últimos milenios o ha retrocedido…

  • No sabía que te habías ido de La Vanguardia por tu propio pié. Siempre pensé que te habían dado la papela. ¡Enhorabuena!

  • ¿Pero por qué sois tan derrotistas? A mí me gusta la cúpula, en tanto no tenga que sentarme debajo.
    ¿Habríais preferido acaso una cúpula de Daniel Hirst llena de vacas y tiburones disecados y supurando formol? Mira que sois cascarrabias.

  • Damien, quiero decir.

  • Lo de la cúpula de Barceló es la tomadura de pelo más grande que he visto en años, ver las alabanzas de los allí presentes me sacó de quicio, nos hemos vuelto tontos de remate, nos toman el pelo como y cuando quieren, nos hacen comulgar con ruedas de molino y tenemos que poner cara de entendidos al contemplar como un listillo que se hace pasar por genio y que copia hasta la saciedad la estética de Picaso, se forra acuenta de encargos de las administraciones y de quienes les interesa que los cuadritos que compraron hace años por dos duros suban de precio, asta cuando vamos a tolerar estas situaciones, con la gente haciendo cola en los cotenedores de basura, con tres millones de parados, con nuestros ancianos esperando una ayuda que tienen por ley, hasta cuando vamos a permitir tanta y tanta miseria y tanto y tanto miserable.

  • He de reconocer que, artísticamente hablando, me quedé en los impresionistas. Todo lo posterior me suena a tomadura de pelo. Por ello no he pisado aún el Guggenheim Bilbao (seguro que estoy fichada por eso) y dudo que lo haga. Así es que lo de Barceló podrá ser arte, que no lo niego, pero supera mi capacidad de comprensión.

  • Hombre, lo del nacionalismo español, si es por ponerse en plan equidistante y demás, tiene un pase, pero meter a José Antonio en esto, me parece un exceso. Me recuerda a los nacionalistas que para justificarse hablan de los 40 años que acabaron hace 30 o de la guerra de sucesión. ¡Qué quiere que le diga!, esta historia de Barceló y su pelotazo me recuerda más a Felipe, Roldán, el hermano de Juan Guerra, Pascualet, Tapies, Ramoncín y la patulea de “geniecillos” subvencionados y sobredimensionados a cambio de progresía inquebrantable.

  • Llimac, tus miedos estaban bien fundados, mira este enlace:

    http://www.elconfidencial.com/cache/2008/12/03/sociedad_23_cupula_bacelo_pedazos.html

    Esto sí que es un ridículo universal.


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