Mayo 12, 2008...5:34 am

El consultorio sentimental de Ari

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Barcelona, 5 de mayo de 2008.

Hola, escribo para explicar mi historia, porque creo que es digna de un libro de Vargas Llosa.
Me llamo Mina y conocí a Hugo cuando teníamos 14 años en un pueblo de la Costa Brava, donde él vive y yo veraneo, nos hicimos novios de adolescentes hasta empezar la universidad donde nos dispersamos.
A los 24 nos reencontramos y fuimos a vivir juntos, a los 26 nos separamos, a los 30 empezamos de nuevo y a los 32 nos volvimos a separar.
En resumen la historia es la siguiente, la primera vez que fuimos pareja él se vino a vivir a la ciudad y no le gustó, demasiado estrés para alguien acostumbrado a 2.500 habitantes, a trabajar para vivir y vivir para disfrutar, así que se volvió a su casa.
La segunda vez nos mantuvimos en la distancia, yo quise ir con él, pero me convenció de que 2.500 habitantes era muy poco para una chica de ciudad acostumbrada a las horas extras, los bares de diseño y las sandalias de tacón y me fui con el rabo entre las piernas, cansada de esperar y de viajar cada fin de semana.
Este último puente de mayo nos vimos, después de muchos meses, y se repitió la historia de siempre: yo me voy a pasar el fin de semana con mis amigas y coincidimos de ruta por los bares. Primero miraditas, luego un saludo y una copa juntos. Acabamos la noche en cualquier playa poniéndonos al día, hablando, riendo, cogiéndonos de la mano y olvidando, sin querer, los problemas, las respectivas parejas y a los amigos que nos buscan en el último bar. Se acaba el mundo fuera de ese trozo de playa que ocupamos nosotros y dos latas de cerveza.
Cuando le veo no se que me pasa, quizás debo olvidarme de esta historia, quizás no es amor, es una obsesión (“lo que tu sieeeenteeees…”).
¿Cuál es el fallo?
¿Cuál debe ser el sitio?
¿Cuál es la excusa para no seguir?
¿Ahora que?
Gracias por atenderme.

¿Porque os preocupa tanto el número de habitantes del lugar donde vais a vivir?
Parece un estudio demográfico.
Que tal si olvidáis lo de vivir juntos: cada uno vive en su ciudad pueblo o comarca, ya que tanto problema supone el número de empadronados, y tan felices.
Otra solución es marcaros un objetivo y decidir vivir juntos en una población de 7.500 habitantes, como en las multinacionales, hasta que no lleguéis a esa cifra no promocionáis.
De todas maneras, con lo bonitos que son los reencuentros, esas escapadas en la noche, los besos robados,…
…Yo fiel a mis convicciones te debo preguntar: ¿crees que cuando este en casa será igual de romántico? Luego pasa lo de siempre, el príncipe azul se convierte en rana antes de que pasen dos telediarios, llega tarde y cansado de trabajar, no le apetece explicar como le ha ido la mierda de día, ha comido un menú barato y tiene ardor de estómago, no le apetece salir y mucho menos ¡ir a la playa para hacer manitas!
En fin, guapa, que ponerse al corriente después de meses sin veros es más divertido que después de un día trabajando ocho horas en la oficina, fábrica, o donde sea que trabaje.
Respondiendo a tus preguntas:
¿Cuál es el fallo? Por supuesto que no le guste la ciudad, los bares de diseño y las sandalias de tacón.
¿El sitio? Cualquiera en el que haya más de 2.500 personas, bares de diseño para llevar sandalias de tacón, un pisito céntrico y un trabajo bien remunerado que te permita tener un apartamento en algún pueblo de costa para vivir tus aventuras.
¿Cuál es la excusa? Creo que para él las 2.500 personas a las que ni les va ni les viene lo que haga el prójimo con su puñetera vida, pero para ti son las sandalias, que por lo que parece allí no te puedes poner.
¿Ahora que? “Corre hacia la luz”, no entres en la secta antes de que sea demasiado tarde. Si entras y lo dejas todo para estar con él y las otras 2.499 personas, la vuelta a la civilización será más difícil y mucho más dolorosa que la ida.
Por cierto, el Sr. Vargas Llosa tiene más imaginación, o no, pero la niña mala dio muchas vueltas y jamás se conformó solo con él.
¡Aplícate el cuento!

Ari.

Acuse de recibo:

¡Qué patético! Ud. mismo escribe la consulta (fingiendo ser Pablo). Ud. mismo redacta la respuesta (fingiendo ser Ari). Y seguramente Ud. mismo incluye el único comentario. O es de Venus. Da lo mismo. Repito, patético.

PS2: Siento desilusionarlo pero el Sr.Trallero no tiene tiempo para todo eso. Ari.

La Tertulia de e-noticies.

2 Comments

  • Compararse con Vargas LLosa …… No solo tiene más imaginación (que la tiene ¿cómo lo pones en duda?) y está a años luz en cuanto a estilo literario, sino que la ‘enjundia’ del personaje de la niña mala deja el escrito de Mina al nivel del diario de una adolescente llena de granos.

    Por cierto, ése debe ser el único municipio que no ha variado su población en el transcurso de tantos años, máxime siendo costero.

  • Ja, ja y ja. Trallero no nos cuente sus batallitas sentimentales reales o inventadas, qué ya está ud. mayor para tantas tonterías. Sólo faltaba que se inventase un consultorio sentimental.

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