Abril 12, 2008...6:07 am

Bares con (des)encanto

Saltar a Comentarios

Ideal. Cocktail Bar. Aribau 89, Barcelona.

0 La simpatía del propietario, manifiestamente mejorable.

1 El humo del tabaco –especialmente de habanos malos y por tanto baratos- que invade el local, cual persistente nieblilla y que convierte a cualquier ser sensible en una plañidera, llorando a moco tendido todo el rato. El remedio suele ser peor que la enfermedad y la apertura de todas las compuertas representan pasar a instalarse directamente en plena Siberia.

2 Parte de la clientela, especialmente al mediodía y por las tardes que se cree que el local es suyo y hacen mismamente lo que les viene en la realísima gana. Suele mirar al resto de clientela con el mismo aspecto hosco con que se mira a un intruso. Dan ganas de gritarles: “¿Qué coño está mirando?” o “No sé preocupen que no me iré sin pagar”

3 Los precios que no son ninguna ganga, sino más bien todo lo contrario. Sirven unos vasos, plan taberna vasca, que más que para tomar copas parecen piscinas en dónde bañarse.

4 La horripilante lámpara que se encuentra al final de la barra. Un atentado al buen gusto a base de falso modernismo y un pie que representa un pelícano. Puede producir alucinaciones. La dificultad para acceder al lavabo y su difícil utilización. Hay que haber efectuado previamente un curso.

5 Te cobran las tapas aparte. Eso cuando las hay. Si no te obligan a beber a palo seco. Algo –por demás– bastante habitual en Barcelona. Aquí suelen dar unas almendras o unas galletitas en forma de pescaditos salados.

6 El hecho de que el local se conserve prácticamente igual al cabo de los años. Por aquí no ha pasado la moda del “disseny”.

7 La imposibilidad de encontrarse con tipos como Empar Moliner o Salvador Sostres. Eso no tiene precio.

8 Uno de los pocos locales de Barcelona en dónde todavía puede efectuarse
el aperitivo al mediodía.
La presencia de Tomás el limpia, una verdadera institución con piernas.

9 El gin tonic de Guillem, espléndido. Lástima que últimamente se le esté avinagrando el carácter.

10 La presencia de Manel –inalterable a pesar del estado de la mar-, sin duda alguna uno de los mejores, por no decir el mejor, barman de Barcelona. Su dry martini es absolutamente antológico. Sólo por ello merece la pena visitar el establecimiento.

·

“El Trallero…” Sigue en Epónimos.

·

“Hubo quien llego a afirmar que el Fòrum debía ’ser un evento difícilmente criticable’. Sigue en Artículos.

3 comentarios

  • Sr. Trallero, los vasos en plan piscina tienen su justificación: la nariz vasca. No vea Vd. lo incómodos que son los vasos de tubo para la nariz vasca. Claro que fuera de aquí no se entiende el gusto de los vascos por los vasos grandes, pero se lo juro por la Virgen de Arantzazu, el día que el vaso de sidra pasó a ser el vaso para las copas, las narices vascas ganaron en salud. Y las que no son vascas, pero sí prominentes (por decirlo finamente). Deduzco, pues, que las narices catalanas son más chatas y menos resultonas. Una lástima. Y no se queje, aquí siempre se pagan las tapas aparte (dicen que al Sur, al Este y al Oeste del Ebro ocurre lo contrario, pero deben ser habladurías…)

  • Benvolgut Sr. Trallero:
    M’adreço a vosté en aquest apartat per no conèixer altre forma de fer-ho.
    Ahir publicava a la vanguardia que filles de consellers estaven col.locades cobrant 60.000 eurets. Se suposa que a la Generalitat. Podria donar alguna referència més?.
    Els que després de fer grans esforços econòmics tot i ser professionals, per a donar un futur als fills, i veurel’s mileuristes, li agraíriem una mica de transparència.
    Amb tot el respecte que em mereix,

  • Trallero, sabes poco de copas y menos de habanos. No te preocupes categoría tendrás mucha, Director de medios de comunicación o lo que sea, clase … mala suerte.Y , con perdón , los vasos de whisky son buenos, el agua , hasta de los cubitos también , y la “ración ” generosa. Sabes poco, y perro viejo no aprende trucos nuevos.

Escribe un comentario