“(…) A Puig Antich le acusaron, al parecer sin pruebas, de haber muerto a un policía, el subinspector Francisco Anguas. Al día siguiente de la ejecución de Puig Antich, el periódico La Prensa publicó una entrevista con la madre del policía en la que ésta decía que su hijo había sido novio de una sobrina del señor Samaranch.
Por lo visto, el policía Anguas había formado parte de la escolta del señor Samaranch y allí conoció a una sobrina de dicho señor. Ante el posible enamoramiento de la sobrina y el policía, éste había cambiado de destino y, cuando ocurrieron los hechos de la detención de Puig Antich, debía prestar servicio en la misma comisaría que dirigía el padre del escritor Marcos Ordóñez. En su libro Una vuelta por el Rialto, Ordóñez habla de Paquito Anguas: “Aquel chaval pelirrojo y timidísimo que tenía la mejor biblioteca de cine que yo había visto hasta entonces, que dos semanas atrás (antes de su muerte) me había llevado a un cine club de la última puñeta donde daban Viento en las velas”. “Ya verás, es la obra maestra de Mackendrick”, le dijo Paquito Anguas al hijo del comisario Ordóñez. Hoy, Puig Antich ya tiene su peli, con la indignación harto comprensible de algunos antiguos miembros del MIL, que hablan de “morralla de luxe per a un producte de misèria”, y con la alegría, también harto comprensible, de las hermanas de Salvador, que luchan por que se revise el juicio y se rehabilite a su hermano. El supuesto apátrida, el falsamente llamado Heinz Chez, no tiene película, pero tiene La Torna, el espectáculo de Els Joglars, y un interesante libro del periodista Ribenbauer. En cuanto a aquel chaval pelirrojo y timidísimo, que tenía la mejor biblioteca de cine que Marquitos Ordóñez había visto jamás, no tiene película, ni obra de teatro, ni libro, ni nada de nada. Paquito Anguas sigue siendo “un hijo de puta menos”, como le oyó decir Marquitos a un compañero de colegio”.
Joan de Sagarra, “Salvador”, en La Vanguardia, 1 de octubre de 2006.
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“Deu ser un dels immigrants més fastigosos que hem hagut de suportar…”. Sigue en Epónimos.
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Tertulia, hoy, en e-noticies.




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