Julio 14, 2009

¿Màrius Carol habrá pagado alguna vez de su propio bolsillo en “Casa Leopoldo”?

Aquí hay un tema para una tesis doctoral sobre el periodismo barcelonés a finales del siglo XX y principios del XXI. El INEFABLE –en cierta ocasión le dije a José Antich que me había encontrado con el periodista Màrius Carol en Salamanca y me respondió “¿periodista?”- ha perpetrado una columna intitulada “Crónica de Barcerlona” con motivo del magnífico libro de Arturo Sanagustín sobre Rosa, la niña de Casa Leopoldo.
El INEFABLE no asistió al acto, celebrado en el Teatro Romea, enviaron a Gimeno y su prosa que consiste en trazar paralelos entre la verticalidad del José Tomás y la de la Sagrada Familia, de redacción de bachillerato. Pero nuestro hombre salva ayer la circunstancia enganchando un tópico detrás de otro y explicando anécdotas que son más viejas que las canciones de doña Concha Piquer. No hay un solo retazo de vida, ni siquiera un halo.
Los famosos no fueron al acto. No vi ni a Joan de Segarra, ni a la viuda ni al hijo de Manuel Vázquez Montalbán, ni a Martí Gómez, ni a Eduardo Mendoza, ni a Félix de Azua, ni a Josep Ramoneda, ni por supuesto a Màrius Carol. Allá estábamos más de quinientas personas mostrándole nuestro amor a Rosa y a lo que ella representa. [Un inciso: ¿alguien conoce el teléfono de la chica que cantó un fado? Gracias] Somos los que pagamos, los que fuimos en los años difíciles a “Casa Leopoldo”, los que no tenemos artículos colgados en las paredes, porque no los necesitamos. Y sobre todo somos los que tenemos un elevado sentido de ridículo y todavía salimos a la calle para hacer de periodistas y no de simples mamarrachos.

Buenos días, buena suerte y vayan por la sombra.

Julio 13, 2009

La sustituta de Baltasar Porcel

Imagen 1

Foto: Álvaro Villarrubia/Magazine, El Mundo

Julio 12, 2009

¿La última cursilada?: La marca Barcelona

santi santamaria

El director del periódico aprovecha el paso del Tour de Francia, una prueba deportiva totalmente desprestigiada por los continuos y repetidos casos de dopaje, en el mejor estilo de la inolvidable película “Bienvenido Mr. Marshall” para hacer una enésima exaltación pueblerina de Barcelona. El paroxismo llega cuando nos anuncia que en la próxima exposición universal de Shangai —¿habrán acabado para entonces las matanzas en aquel país?— la Generalitat ha elegido como lema “Catalonia, the land of Barcelona”. Y para muestra de nuestro cosmopolitismo y tal, se ve en la obligación de traducirlo para los lectores de “La Vanguardia”. “Catalunya, el país de Barcelona”
El sábado el periódico traía una noticia de parecida magnitud. Santi Santamaría, el cocinero de cabecera del director, iba a ofrecer una cena benéfica a favor de Cartitas —espero que una entidad tan seria no se preste a semejante bufonada— cosa que yo pensaba que solo sucedía en Marbella con su famoseo y sus cenas del cáncer.
Vuelve a llevarse la caspa.
Buenos días y buena suerte.

Julio 12, 2009

El libro del cual no hablará nunca LA VANGUARDIA, ni se vende ni se lee.

Acuse de recibo:

Apreciado Sr. Trallero:
Ya he dado cuenta de su Libro de los Epónimos y me ha parecido excelente, y sobre todo porque no soy lector de LV, antes española, con lo que he podido leer excelentes artículos de años pasados, aunque alguno ya lo conocía por haberlo saboreado en alguna barra de bar donde paraban el diario y un servidor . Especialmente gloriosos los del instituto de Sta. Coloma y la ínclita Manjón, aunque todos me han gustado, o con ellos he sintonizado, en mayor o menor medida. Los comentarios que se recogen dan una imagen fiel de lo que hoy día es Catatònia: un coñazo.
Lo dicho: gracias, y espero el siguiente.
Un afectuoso saludo.
Willi.